El prestigio de la comedia

Hoy uno de mis mejores amigos y gran culpable de que yo sea cómico, me acaba de decir que Si que le gustaría retomar lo de los monólogos pero que le da pereza. Le entiendo.

Esto ya me ha sucedido varias veces con otros amigos treintañeros y con buenos mimbres para esta profesión. Hay algo más que flota en esta sociedad española que en casi todo, está muy verde. Hacer humor no es serio (y menos a ciertas edades).

Esto contrasta con el prestigio que tienen los cómicos en otras latitudes como la anglosajona. De hecho, yo mismo muchas veces he ocultado ese adjetivo -cómico- en mis perfiles profesionales porque temía no ser tomado en serio. Recordadme que tras este post le de un repaso a ese tema, porque creo que desempeño una de las profesiones más bonitas y complejas del mundo. 

95baa0c8-90f5-4def-ad4e-a6d84b608c23.jpeg

 

Porque cuando te enfrentas al público sabes que no va a haber tonos grises. O se ríen o no se ríen. Tienes que conseguir provocar en la gente que tienes delante una emoción espontánea cuyos activación de resortes nadie te garantiza, aunque la experiencia sea un grado.

He recorrido centenares de escenarios, pero también “no escenarios” por España. Es decir, monólogos personalizados en los que ni siquiera contaba con unas tablas a las que subirme, ni tampoco con un público ávido de escuchar lo que tenía que decir. Más bien yo era una sorpresa para todos o parte de los allí presentes y solo contaba con mi 1,71 pelao, mi ropa de “superhéroe” y mi actitud.

Aun así, he salido victorioso de la inmensa mayoría de esos desafíos. Ser capaz de hacer reír a centenares de desconocidos durante unos minutos, sin que ninguno de ellos tuviera una predisposición previa, ni siquiera a escucharme, me parece que tiene un mérito no valorado socialmente y con una dimensión de satisfacción personal constante.

Con este entrenamiento, con esta experiencia y con estas tablas (o no)… me resulta sencillo imaginar cualquier circunstancia de la vida privada o profesional que requiera de habilidades de comunicación, capacidad para improvisar o la poner en práctica la resiliencia.

Porque cuando has corrido con piedras en la mochila, hay desafíos que te parecen un paseo. Precisamente esos, son los que a mi me dan… pereza.

Viva la comedia.

AUTOR: Nacho Caballero

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s