La inteligencia emocional de Celeste Erlach

Es uno de los fenómenos virales más recientes de internet. Se trata de una mujer estadounidense de 35 años que se ha dado cuenta de que está casada con Torrente.

La primera impresión viendo la edad la protagonista, que parece a salvo de ser una madre de la posguerra inundada por una cultura machista, es que se está quejando de un marido que igual antes de ser padre ya era un patán en casa que no movía ni un solo dedo, salvo el del mando a distancia.

Doy por hecho que antes de casarse con él hubo una convivencia entre ambos. Supongo también que fue entonces cuando vio que su marido, era un machista con patas que reproducía conductas huevonas aprendidas en su hogar de la infancia. Es entonces cuando surge la pregunta. ¿Por qué no le mandó a la mierda entonces?

¿Acaso no es lo suficientemente grave el hecho de que tu pareja no se haga corresponsable de las tareas del hogar antes de que lleguen los hijos? Supongo que Celeste no vio venir que estaba compartiendo su vida con un inútil insensible que no daba palo al agua en casa.

facebook-knIG-U501482731004EhD-624x385@Ideal
Busca, compara y si encuentras algo mejor… cásate.

Supongo que con esta carta en Facebook todos tenemos que conmovernos y sentir solidaridad. De hecho, todos los machistas que la lean deberán sentir que los cimientos de su Torrentismo se tambalean y se replantearán que rascarse el escroto al llegar a casa, es una conducta censurable.

Lo siento Celeste, pero para mi no cuela. Tu inteligencia emocional ha brillado por su ausencia en este caso. La toma de decisiones en relación a con quién compartes tu vida en pareja son un desastre absoluto. Seguramente había otras opciones vitales antes que estar con una persona con una tara tan enorme, como ser un cero a la izquierda a nivel de convivencia. Supongo que pensaste que “ya cambiaría” con el primer hijo. Incluso puede que lo pensaras con el segundo. “Ahora Si que Si”. Pues no, te traicionó el tópico sobre tu condición de rubia.

Este caso pone de manifiesto una hipocresía gigantesca que me recuerda al que se compra una casa en medio de ninguna parte y luego se manifiesta para que el gobierno construya una carretera hasta la puerta de su hogar. Porque “tiene derecho”.

Tras leer la carta de Celeste, al que tiene que apretar las tuercas es a su marido. Yo como parte de la sociedad, solamente puedo compadecerla… y esperar que en un futuro elija un mejor compañero de vida con el que sea capaz de hacer equipo.

AUTOR: Nacho Caballero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s